Fundación Madre Josefa Fernández Concha se fundó en el año 2002 pero obtuvo existencia legal un año después con el objetivo de gestionar los proyectos de la Congregación de las Hermanas del Buen Pastor en el país.  En esos años la Congregación que hace 160 años llegó a Chile a hacerse cargo de las niñas huérfanas y abandonadas, como también de las cárceles de mujeres, mantenía residencias de niñas y adolescentes como organismo colaborador del Servicio Nacional de Menores.  En el año 2013 se reformulan los destinatarios de los proyectos y el trabajo social se focaliza en mujer migrante, la más vulnerable y vulnerada en la sociedad chilena.  La Fundación se hace cargo de un pequeño proyecto de micro emprendimiento y un programa de apadrinamiento de niños que viven en pobreza y vulnerabilidad, financiado con fondos de la Iglesia Católica de Canadá.

El año 2015 al asumir nuevo  directorio, recibe el mandato de traspasar a la Fundación los 6 proyectos apostólicos de la Congregación ubicados en Iquique, Antofagasta, La Serena, Santiago, Talca y Temuco.

Nuestro trabajo está dirigido a niñas, adolescentes y mujeres migrantes, además de mujeres víctimas de violencia y a la prevención de flagelos como la Trata de personas, con un acento especial en visibilizar la discriminación, llamar la atención sobre las transgresiones a los derechos de las mujeres migrantes y luchar junto a ellas porque sean escuchadas, valoradas e incorporadas en las instancias en que se discuten los asuntos de migración como algunas mesas de trabajo tripartitas.